BIOGRAFÍA:


José Manuel Cañas Reíllo (Campo de Criptana, 1967-)

 








Desde muy temprana edad sentí interés por el dibujo y la pintura. Pero todo comenzó en serio en 1978, cuando comencé a asistir a las clases del pintor Isidro Antequera en la Escuela Municipal de Dibujo y Pintura de Campo de Criptana (Ciudad Real), una de las escuelas pioneras de este tipo en España. Años de dedicación al dibujo a lápiz y a carboncillo, a la acuarela y a otras técnicas me llevaron finalmente al óleo. Y de la pintura en interior pasé a la pintura "en el campo", al natural, porque, por fortuna, si algo no falta en La Mancha son los paisajes impresionantes; y descubrí en ellos el color y la luz...

Pintura rápida, del momento, y pintura pausada, la de los cuadros que necesitaban varias sesiones al aire libre y en días sucesivos. Por aquel entonces expuse mi obra por primera vez. Fue en una colectiva que se organizó en homenaje al decorador de cine Enrique Alarcón, criptanense que tan vinculado estuvo a la fundación de la escuela de pintura a la que me he referido. La exposición se celebró en el antiguo edificio del Pósito. Este edificio, entonces decadente, vio expuestos por primera vez mis cuadros en 1985, cuando comenzaba a pintar, y 19 años después, en 2004, volví a exponer allí mismo, convertido el edificio en espléndido museo, y yo en pintor.

Desde que emprendí el camino de la pintura por mi cuenta y busqué crear mi propia perspectiva artística de la realidad, el conocimiento de otros pintores ha ido dejando su huella en mí: primero los clásicos, porque sin ellos no podría existir el arte, luego el impresionismo, a continuación el fauvismo, y después otros muchos, como Gutiérrez Solana, Schile, Klimt, Hundertwasser... Con el tiempo fui dando forma a lo que sería mi obra actual, una construcción de ideas, conceptos, formas y colores hasta configurar una visión idílica de las cosas sin romper su vínculo con la realidad, pero siempre en constante evolución y cambio. Así fue la búsqueda de la esencia del paisaje, en el que radica el origen de mi pintura, porque en ella el paisaje lo es todo y es, con todos sus elementos, el protagonista fundamental del cuadro.

Mi estancia entre 1998 y 2000 en Tübingen y tantos viajes al sur de Alemania entre 1993 y el año 2012, a Beuron, Sigmaringen, Múnich, Ulm, Stuttgart, Passau... me ayudaron a descubrir una perspectiva nueva del paisaje, y nueva tenía que ser, precisamente, porque el cambio de La Mancha a Alemania necesariamente exige un replanteamiento de casi todos los conceptos aceptados desde hacía mucho tiempo. Son dos paisajes diferentes y dos concepciones diferentes de la realidad que hay que plasmar en la pintura. Entonces mi trayectoria cobró un nuevo rumbo, y busqué la “obra coral” o "sinfónica", quizá una Gesamkunstwerk en el sentido wagneriano aunque focalizada en la pintura y en un cuadro, porque la infinidad de elementos pictóricos configuran una visión compleja de la realidad con juegos de colores que arrastran al espectador a integrarse en el cuadro y a dejarse guiar por el laberinto de formas y volúmenes cromáticos. El resultado de ese largo proceso de evolución, que comenzó hace muchos y continúa aún, es lo que pinto hoy: la aridez del paisaje de La Mancha y la frescura verdeante de las Lagunas de Ruidera, las montañas de la Serranía de Cuenca y las llanuras de Toledo y Ciudad Real, el paisaje rural y el urbano de Madrid, que tantas satisfacciones me ha dado.

En mi trayectoria como pintor fue decisivo el encuentro con Margarita Raposo en 2003. Desde entonces hasta el año de su fallecimiento, en 2006, participé en muchas exposiciones colectivas organizadas por ella. Por ello, Margarita desempeñó un papel fundamental en mi trayectoria artística, y a ella le debo mucho. En 2003, mis cuadros estuvieron en colectivas en la Galería Garajarte, en La Granja de San Ildefonso (Segovia), en la Galería Achéarte (Madrid), en el Museo de Santo Domingo (Cifuentes), en la I Muestra de Arte Solidario, en la Casa Palacio del Pez (Madrid). En 2004, estuve entre los pintores que inauguraron la Stanzwerk, en Bochum-Hattingen, uno de los espacios artísticos más importantes de Alemania, y participé en colectivas en ese mismo país (Dortmund, Düsseldorf y Frankfurt) y en Dinamarca (Copenhague). En España, participé en la III Edición de la Feria de Galerías Españolas "De Arte Contemporáneo" (Madrid). Ese año comencé a exponer de forma permanente en la Galería Mellado (San Lorenzo del Escorial), y en 2008 en la Galería Herráiz (Madrid).

En Alemania hice dos exposiciones: una tuvo lugar en 2003, por invitación de la Sparkasse Donauwörth, con un éxito tan grande que dos años después esta entidad publicó una de mis obras en su 2005-Kalender e hizo una reseña de mi exposición en su Jahresbericht Sparkasse Donauwörth 2003; la otra se celebró en 2005 en la Galerie im Bürgerhaus de Gröbenzell, también cerca Múnich. En España, destaco las que hice en 2002, y que tanto contribuyeron a consolidar mi trayectoria como pintor: una fue en la sala de exposiciones de la Posada de los Portales de Tomelloso, y otra en el Ateneo Cultural de Alcázar de San Juan. En 2003 la Obra Social de la Caja de Ávila organizó una exposición itinerante con mi obra que recorrió durante nueve meses seis de sus salas por toda la provincia. En 2004 hice una individual en el Museo del Pósito de Campo de Criptana, y más recientemente, en los años 2008, 2010 y 2012 he expuesto en la Galería Herráiz de Madrid.

Mi obra no sólo se ha expuesto. También se ha publicado. Uno de mis cuadros, una alegoría al óleo de la novela “La Gitanilla”, de Miguel Cervantes, se publicó en el volumen La Casa de la Torre: la plasmación de un Sueño (Mota del Cuervo 2008, p. 159). En el suplemento de Julio de 2003 de la revista japonesa Soko Toko Classics (Tokio) se publicó un paisaje mío de gran formato y en 1999 participé con una ilustración de tinta china y acuarela en el volumen El Quijote entre todos (AACHE Ediciones, Guadalajara-Toledo 1999, vol. 2, p. 49). En este caso, se me encargó la ilustración del capítulo II de la segunda parte de El Quijote para ilustrar el comentario del capítulo del que se hizo cargo el Prof. Dr. José Carlos de Torres. Asimismo, dos cuadros acompañados de una breve reseña biográfica se publicaron en el vol. 4 de Artistas del siglo XXI. Guía Nacional, Sant Joan les Fonts (Gerona 2003), pp. 126-127.